Se denomina así al transporte de personas y mercancías en carros y carruajes tirados por equinos, tanto sean caballos o mulas como bueyes.
El transporte de personas hace referencia a tres ámbitos determinados: el servicio de diligencia, empleado desde finales del siglo XVIII hasta el primer tercio del siglo XX para transportar viajeros entre poblaciones, los servicios de taxi, empleados des de mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX tanto para acercar al usuario del ferrocarril hasta los pueblos, como para realizar servicios metropolitanos y finalmente los servicios privados a cargo de carruajes particulares, sobretodo pertenecientes a la burguesía rural o industrial.
Los transportes de carga pueden diferenciarse entre servicios de largo recorrido, producidos en Cataluña sobretodo a partir del siglo XVIII, servicios de corto recorrido de ámbito comarcal o metropolitano extendidos durante los siglos XVIII y
XIX, y servicios específicos como el del bombero o el funerario. Mención especial merece el mundo del campesinado, pues los carros se convierten en este ámbito un elemento primordial desde la Edad Media hasta la década de 1950.
El ámbito de los carros y carruajes está presente en todo el museo, sobretodo en la primera y segunda planta, donde se nos muestran ejemplares enmarcados en las diversas áreas temáticas. Categoría aparte merece un carro barroco siciliano, que por su valor histórico singulariza y representa todo el ámbito entero.

Fotos: Rosa Marín